26 Octubre 2009

Hoy traemos al programa una de las novelas sorpresa de este otoño. Una de esas novelas que consigue hacerse un hueco gracias al boca-boca y, por supuesto, gracias a la indiscutible calidad del texto y también, sin duda, a la confianza que una editorial como Impedimenta ofrece a los lectores.
Se trata de "La hija del optimista". He de confesar que yo no conocía a Eudora Welty y que llegué hasta el libro como muchas veces llegamos, de visitas por librerías, cuando un título te atrae, te llama poderosamente la atención. "La hija del optimista" es un título precioso. Después descubrí quién fue Eudora Welty: un personaje fundamental de la historia de la literatura norteamericana del S. XX a la altura de grandes autores como William Faulkner, Truman Capote, Tenesse Williams o Carson McCullers, formando parte de lo que se llamó el gótico sureño, un tipo de literatura con una localización geográfica muy concreta, el profundo Sur de los EEUU y también con un universo muy particular por el que deambulan toda clase de personajes en constante búsqueda, contradicción, conflicto. Todo ello a través de un proceso de extrañamiento con un hondo calado metafísico pero a través de las acciones más cotidianas.
De hecho, la historia que "La hija del optimista" relata va muy en consonancia con las líneas generales de la literatura sureña: Laurel, la protagonista de la novela, es una viuda entre cuarenta y cincuenta años que vuelve a Mississipi debido a la enfermedad de su padre, el juez McKelva que acaba de casarse con Fay, una mujer más joven que su propia hija. Fay es una mujer maleducada, malpensada, arrogante, egocéntrica. El padre muere y las dos mujeres vuelven al hogar paterno donde se establece una complicadísima relación entre ambas, pero también es el momento en el que Laurel comienza un viaje de introspección hacia su niñez.
La historia de esta novela es curiosa porque "La hija del optimista" comenzó siendo un relato corto, un cuento que Welty publicó en el año 1969 en el New Yorker. Tras el éxito obtenido, pensó que podría convertirse en la novela larga que ahora Impedimenta ha traducido al castellano por primera vez.
Hay dos grandes temas en la novela: por un lado, el de las grandes sagas familiares. El concepto familiar y sus relaciones intrínsecas. Y por otro lado, la hipocresía ética y moral, todas esas contradicciones complejas, siempre interiores y siempre con una presión social y cultural tremenda.
Hay quien defiende la necesidad de viajar para poder escribir buena literatura. Sin embargo, este tipo de novela te muestra que la gran literatura no consiste en grandes aventuras ni en lugares exóticos, que en lo familiar y cotidiano puede estar también lo extraordinario. Algo que sin duda, sucede en esta vieja casa de Mississipi donde una ausencia masculina hace que dos mujeres pugnen por su lugar en el mundo una vez que él ha desaparecido. Y es que la condición de mujer, de mujer-escritora no es baladí en esta novela. Después de una literatura monopolizada por hombres, toma la voz una mujer que escribe una historia donde los protagonistas son los que hasta ese momento sólo habían sido secundarios: las mujeres.
"RONDA DE EDITORIALES" .- Luis Solano, editor de LIBROS DEL ASTEROIDE nos recomienda "Cuatro hermanas" de Jetta Carleton:
Se trata de otra novela norteamericana. Cuenta la historia de una familia a lo largo de la primera mitad del S.XX en una granja de Missouri. Es la historia de cuatro hermanas y sus padres y cómo las cosas que le van sucediendo a esta familia a lo largo de los años, los secretos que tienen cada uno y sobre todo es una novela sobre el profundo amor que les une. Un libro absolutamente recomendable, emotivo, tierno, que no dejará indiferente a nadie. Lo hemos publicado tanto en castellano como en catalán.
PUEDES ESCUCHAR LA SECCIÓN EN :
http://www.cope.es/barcelona-audios-alternativa-25-10-09-42561
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19 Octubre 2009

Engaño es la novela que Philip Roth escribió en el año 1990 y que ahora ha sido reeditada por Seix Barral. Roth es el eterno nominado al Nobel de Literatura. Yo creo que se lo merece absolutamente, no sólo por la originalidad y extensión de su obra, sino también por haber sido capaz de crear un universo literario propio, algo que es realmente complicado de conseguir. De hecho, Harold Bloom, probablemente el crítico más influyente del mundo, ha dicho que Roth es uno de los cuatro escritores vivos más importantes que todavía producen junto a Thomas Pynchon, Don DeLillo y Cormac MaCarthy.
Engaño es posiblemente la obra más provocativa sobre la vida erótica desde que Roth escribió en el año 1969 El lamento de Portnoy. Esta novela está construida como un monólogo del protagonista, Portnoy, a su psiquiatra. En la consulta le cuenta todo tipo de remordimientos de conciencia y de su obsesión por el sexo, uno de los temas capitales de su obra.
Pero Engaño es una novela estructurada como una sucesión de diálogos entre un escritor norteamericano de edad madura, llamado Philip (una especie de trasunto del autor) y una joven intelectual inglesa. Ambos están casados y mantienen una relación clandestina y adúltera. Pero a diferencia de las novelas más convencionales en las que se muestra el adulterio como sinónimo de culpa, de equivocación irreversible, aquí la historia está llena de ternura y de incertidumbre. Los diálogos son exactos y certeros, de una gran sensibilidad y humanidad. Diálogos ácidos y ricos.
La lectura del libro es ágil pero no fácil. Quiero decir que es una novela exigente, que obliga constantemente al lector a reconocer con quién está conversando el autor. Porque además de su amante, Philip habla con su mujer, con su amigo checoslovaco, con antiguos amores. De maneta que hay que realizar un esfuerzo de identificación en este sentido.
Son tres los temas habituales que Roth retoma en esta novela:
LOS JUDÍOS.- A lo largo del libro son muchas conversaciones que se establecen a propósito de los problemas de asimilación e identidad de los judíos en EEUU. Los padres de Roth eran hijos de inmigrantes de la Europa Oriental y vivían en el sector de la mayoría judía de Newark. Y en todas sus obras es un tema recurrente. El tópico al que Roth se adhiere es que los judíos son increíblemente inteligentes y astutos, siempre paranoicos con respecto al antisemitismo de sus conciudadanos y siempre obsesionados con el tema de la culpa. Este asunto, el de la condición judía, lo llevó a su máxima expresión en la que es una de sus obras más destacadas, La conjura contra América, un relato familiar de historia-ficción donde un famoso aviador filonazi accede a la presidencia de EEUU y firma un pacto de no agresión con Hitler.
SEXO Y VEJEZ.- Ya en su última novela, Sale el espectro, el tema de la vejez y la humillación sexual que suele conllevar es uno de los temas primordiales. En un determinado capitulo de Engaño dice el protagonista: "¿Quién iba a saber cómo sería envejecer? Debemos tener una pantalla biológica en relación con la vejez. Uno no la entiende hasta que llega a eso. Así como los animales no entienden la muerte, el animal humano no entiende la vejez."
FICCIÓN Y REALIDAD.- En Engaño, Philip Roth se incluye a sí mismo y a su mujer dentro de la narración en la que los propios personajes leen y discuten sobre la novela y tratan ellos mismos de separar la ficción y la vida real. De hecho, creo que uno de los mayores logros del libro es mantener esa ambigüedad y no dejar nunca clara la frontera de las mentiras entre las mujeres que él imagina y las mujeres que recuerda.
En nuestra "Ronda de editoriales", Enrique Redel, editor de Impedimenta nos recomienda una de sus novedades:
EL CABALLO AMARILLO (Diario de un terrorista ruso).- BORIS SAVINKOV
Boris Savinkov: dandi asesino, mujeriego letal, inspirador de Camus, escritor y terrorista ruso de altos vuelos. Su ida y peripecias parecen sacadas de una novela de espías. El caballo amarillo es el diario, la confesión de George O'Brien, trasunto del propio Savinkov, que prepara un atentado contra el gobernador general de Moscú, el Gran Duque Sergei Alexandrovich. George, antihéroe digno de las novelas de Dostoievski y nihilista redomado, planea el atentado minuciosamente mientras le atormentan los celos que siente por el marido de su amante. Política y misticismo, amor y sexo, escrúpulos y cinismo se combinan en esta novela para marcar las vidas de los cinco miembros del comando, a los que sólo puede parar la muerte, la horca o el suicidio. Una novela irrepetible, sombría como el crimen y cortante como el hielo.
PUEDES ESCUCHARLO EN :
http://www.cope.es/barcelona-audios-alternativa-18-10-09-39100
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13 Octubre 2009

Esta semana, aprovechando que uno de los matrimonios del mundillo literario inglés más famoso ha venido a Barcelona, hemos pensado que es la semana idónea para abordar uno de los asuntos más interesantes de la literatura: las parejas literarias. Las más importantes de la historia. ¿Cómo pueden soportarse dos escritores viviendo juntos? ¿Cómo pueden caber dos egos tan grandes en una misma casa?
El lunes pasado tuve ocasión de asistir a una conferencia sobre el valor de la palabra, en el que Martin Amis y su esposa (Isabel Fonseca) mantuvieron una muy interesante reflexión sobre este tema. Martin Amis es posiblemente el más conocido de los llamados "chicos malos de la narrativa inglesa". Él es un escritor tremendamente polémico, autor de libros como "Dinero", "Perro callejero" o "El libro de Raquel" y ella acaba de publicar en Anagrama su primera novela, llamada "Vínculo". Una novela que tampoco está pasando desapercibida porque algunos hechos de la ficción parecen inspirados en la vida marital de este matrimonio literario: la pérdida de un hermano, la isla donde vive la protagonista femenina que tiene la misma edad que Fonseca, etc... Hemos de recordar a los oyentes que Amis abandonó a su mujer -durante 15 años- y a sus hijos cuando conoció a Isabel Fonseca, una rica heredera de padre uruguayo. "Vínculo" cuenta la historia de una mujer que un determinado día descubre una infidelidad de su marido y en lugar de desvelarla, decide mantener todo tipo de correspondencia con la amante de su marido haciéndose pasar por él. Es decir, hay toda una exposición de la intimidad de los escritores en sus propios libros. En la conferencia explicaron que cada uno escribe en una estancia distinta de la casa y que nunca espían sus respectivos textos. Eso sí, afirmaron que sólo un escritor puede entender a otro.
Otra de las parejas más conocidas de la literatura contemporánea es la forma por Paul Auster y Siri Hustvedt. Están casados y viven en Broklyn desde hace 22 años. Ella tuvo un éxito más que notable con su última novela "Elegía para un americano" y bueno, de Paul Auster son muchas las cosas que podríamos decir, pero quizás la más importante es que a pesar de sus irregulares obras, ha conseguido que un amplísimo público de todo el mundo conecte con sus historias de notabilísima calidad literaria.
Pero bueno, esto de las parejas de letras viene desde hace mucho tiempo. Recuerdo que el año pasado hablábamos de esa relación tormentosa entre F. Scott Fitzgerald y Zelda Seyre, que se recorrieron todos los bares y se bebieron todo el alcohol de Alabama y luego escribieron una maravillosa obra juntos "Pizcas de paraíso". Ella terminó en un sanatorio y falleció tras un incendio en el mismo. Él murió cuatro años antes por un ataque al corazón.
Otra de esas historias amorosas realmente tristes es la formada por Leonard y Virginia Woolf. Y no sé si te acordarás pero hace unos años hubo una magnífica película, "Las horas" -basada a su vez en una estupenda novela de igual título- que comenzaba con uno de los suicidios literarios más conocidos: Virginia Woolf a los 59 años, se llena los bolsillos de piedras y se mete en el río Ouse hasta que se ahoga. Antes de ese suicidio, dejó esta hermosísima carta a su marido Leonard.
"Querido:
Estoy segura de que me vuelvo loca de nuevo. Creo que no puedo pasar por otra de esas espantosas temporadas. Esta vez no voy a recuperarme. Empiezo a oír voces y no puedo concentrarme. Así que estoy haciendo lo que me parece mejor. Me has dado la mayor felicidad posible. Has sido en todos los aspectos todo lo que se puede ser. No creo que dos personas puedan haber sido más felices hasta que esta terrible enfermedad apareció. No puedo luchar más. Sé que estoy destrozando tu vida, que sin mí podrías trabajar. Y sé que lo harás. Verás que ni siquiera puedo escribir esto adecuadamente. No puedo leer. Lo que quiero decir es que te debo toda la felicidad de mi vida. Has sido totalmente paciente conmigo e increíblemente bueno. Quiero decirte que... Todo el mundo lo sabe. Si alguien pudiera haberme salvado, habrías sido tú. No me queda nada excepto la certeza de tu bondad. No puedo seguir destrozando tu vida por más tiempo.
No creo que dos personas pudieran haber sido más felices de lo que lo hemos sido nosotros.
V."
Era un amor tan absoluto el que sentía Leonard hacia su esposa que cuando los ataques maníaco-depresivos comenzaron a ser mayores, él decide distraerla de algún modo y compra una pequeña máquina de impresión con la que funda la conocidísima Hogarth Press que no sólo publicó la obra completa de Virginia, sino también de autores amigos como T.S. Eliot. El Leonard escritor siempre estuvo supeditado a la salud de su mujer, aunque hace poco la editorial Impedimenta ha publicado uno de sus libros más conocidos "Las vírgenes sabias" que retrata la vida de aquella época en el llamado Círculo de Bloomsbury formado por diversos escritores entre los que se incluía el matrimonio.
Otro de esos matrimonios desgraciados fue el formado por la pareja de poetas Silvia Plath y Ted Hughes. Ella es un trasunto de Virginia Woolf: poeta maldita y suicida, enfermiza y algo desequilibrada. Fijaos de qué modo tan brutal se suicida:
El 11 de febrero de 1963 Sylvia Plath se levantó temprano en su casa de Londres, y puso un vaso de leche al lado de su pequeña hija y otro junto a su hijo de un año recién cumplido. Bajó a la cocina, selló la puerta y dobló un paño en el horno de gas, donde reposó su cabeza a la espera de la paz eterna con la espita del gas abierta.
Muchos han dicho que el suicidio estuvo provocado porque su marido, el también poeta Ted Hughes, la abandonó para irse con otra mujer. Otros han dicho que él siempre mantuvo unas aficiones muy extrañas con la astrología y la magia y mostraba poca atención a la sensibilidad de las mujeres. Muchos dicen que los poemas de Sylvia Plath eran tristes pero claro, con la vida que le tocó vivir, no es de extrañar.
En aquella época la literatura se vivía con una pasión que nada tiene que ver con la actual, pero no todos eran tan trágicos porque el triángulo amoroso formado por Anaïs Nin, Henry Miller y June Edith Mansfield -esposa de Miller- se lo pasaron realmente bien. Cuando el escritor conoce a Anaïs, una niña-mujer, él tenía casi 40 años, no tenía un duro, no tenía casa fija y muy pocas veces comía algo caliente. Y sin embargo, era feliz: "No tengo dinero, ni recursos, ni esperanza. Soy el hombre más feliz del mundo". Comenzaron a ser amantes, conversaban sobre literatura y algunas veces invitaban a la esposa a sus juergas. De alguna manera, el espíritu libertino de Anaïs Nin y el toque perverso de Miller los unieron de por vida. Los Trópicos de Miller, incluso, fueron prohibidos en algunos países anglosajones por su obscenidad e incluso pornografía. Algo que no ocurrió con los relatos eróticos que escribieron juntos.
Otros que para nada tuvieron tiempo ni para tocarse fueron Franz Kafka y Milena Jesenska. Ella era una mujer brillante y deslumbrante, periodista comunista y feminista. Eso sí, también tenía un lado oscuro: era bisexual, su padre la internó en un manicomio por morfinómana. Además era la más asidua en los cafés literarios de Praga y Viena donde conoció a muchos hombres con los que sin duda, mantuvo relaciones. Sin embargo, ella ha pasado a la historia de la literatura por las cartas que mantuvo con el que probablemente es el escritor más extraño: Kafka. Se conocieron cuando ella tradujo al checo el relato de "El fogonero". Se encontraron algunas veces pero la relación fue imposible. Ella estaba casada con otro hombre y la relación epistolar con Kafka le sirvió como bálsamo. Y pata Kafka fue posiblemente la única salida a ese ambiente tan solitario y claustrofóbico en el que vivía. La hija de Milena dijo: "Su amor vivió sólo en las cartas, aparte de breves encuentros. Kakfa y Milena no tuvieron que confrontar su amor con la realidad".
En Latinoamérica son famosas las relaciones entre Elena Garro y el poeta Octavio Paz y la de Bioy Casares y Silvina Ocampo. Garro y Bioy Casares mantuvieron un idilio epistolar a escondidas de sus respectivas parejas. Ninguno se enteró de nada. Pero fue tan imposible el amor que de la misma manera que nació, murió. Casi sin darse cuenta.
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30 Septiembre 2009

La semana pasada -que ciertamente empezamos con algo de tensión con Allende y Coelho- decíamos que a veces es muy importante hacer caso de las recomendaciones de los escritores, es decir, saber lo que leen tus escritores favoritos es una buena manera de elegir tus propias lecturas.
Y una cosa similar me ocurrió cuando leí un artículo de Rosa Montero en el suplemento cultural Babelia titulado "Nuevas y buenísimas" que decía, entre otras cosas, lo siguiente a propósito de la escritora que hoy nos acompañó el pasado domingo.
"Es tan aguda, tan afilada en su observación del comportamiento humano, que a veces tienes la sensación de estar asistiendo a una autopsia practicada en vivo. A una clase de anatomía patológica afectiva".
Y es que hoy hablamos posiblemente de unos de los libros revelación de este año en lo que a relato breve se refiere. "Los borrachos de mi vida" es un libro que contiene trece relatos cortos cuyos protagonistas son jóvenes que sufren, que tienen miedo y que están solos, que se enamoran pero pierden. Realidades que a veces duelen pero que también hacen reír de una forma ácida y tierna a la vez. Todo un abanico diverso es lo que nos ofrece esta "buena chica mala". Un libro que habla de hechos cotidianos bajo el barniz de una poética personal y original que ha sorprendido a casi todos los que han tenido la oportunidad de acercarse a alguno de estos relatos.
Empezamos hablando del relato "Cómo empaparte sin ver la lluvia" en el que el protagonista es un hijo cuyos padres de están divorciando. El relato explica todo ese sentimiento de culpa que le acecha. En un momento del cuento podemos leer "Por tu culpa no se han divorciado. Por tu culpa se están divorciando y así será mientras vivas". ¿Cómo escribiste el relato desde ese punto de vista tan personal?
NURIA LABARI: Bueno, es también mi relato favorito. Desde luego, es uno de los que más me gustan y por eso va el primero en el libro. Es un relato que está escrito en imperativo y es verdad que eso sorprende mucho. Pero el relato lo escribí mirando la realidad, viendo a un chaval en concreto que conozco bien, que es adolescente y sus padres se están divorciando. Me di cuenta de que además de que nadie le preguntaba nada, siempre a los adolescentes sus padres, sus profesores, la gente en general, les habla en imperativo: "Recoge tu habitación", "Haz esto", "Vete", "No salgas", "Estudia". Desde ese punto de vista fui construyendo esa realidad que es además compleja y ambigua. Llegué a ese imperativo observando y dándome cuenta de que a veces a los adolescentes se les trata como a los perros. A nadie se le ocurre darle órdenes de esa manera a cualquier otro adulto, pero a los chavales les pasa muy a menudo.
Creo que es una gran oportunidad para hablar con Nuria de los escritores noveles, de lo complicado que lo tienen para publicar. ¿A ti te costó bastante Nuria que te publicaran estos relatos, no?
N. L.- Bueno, yo perdí un montón de concursos...
Qué mal jurado...
N. L. - O qué buena competencia había, ¿no? También es verdad que yo me presenté con cuentos sueltos y más personales que no forman parte de un libro entero y que están fuera de contexto, no lo sé. Yo creo que es difícil publicar y a la vez no es difícil. Si decides escribir es una carrera de fondo. No puedes pretender publicar el primer relato que tú crees que es redondo, por ejemplo, el de "Cómo empaparte sin ver la lluvia" perdió un montón de concursos. Yo pensaba que era muy bueno y perdió concursos internacionales, los de asociaciones de vecinos, un montón... pero bueno, yo siempre digo que hay escritores con un manuscrito guardado en el cajón por publicar, pero no creo que haya escritores con cinco buenos manuscritos. Lo difícil es más escribir que publicar. Yo estaba preparada para guardarme este libro y estaba empezando a pensar en otro y hay muchos libros de relatos que se han publicado después de que sus autores publicaran otras cosas. Vila- Matas ha sacado hace poco relatos inéditos y eso pasa porque no sé si es tan difícil publicar como publicar por vez primera un libro de relatos.
Nuria es además profesora de Creación Literaria en la Escuela Contemporánea de Humanidades de Madrid. Y a mi me gustaría preguntarte Nuria si realmente existe alguna manera de enseñar a escribir, o más aún, si hay alguna manera de aprender a escribir.
N. L. - Al ganar el premio, ahora me dejan dar alguna clase de relato breve en la Escuela, pero yo primero fui alumno e hice el Máster de Creación Literaria allí. Y desde luego no te enseñan a escribir, nadie te da recetas pero sí a pensar. Esta es una Escuela que cuida mucho la mirada, te mandan a la calle con la libreta de notas a mirar, a mirar, con ejercicios divertidísimos, casi de espiar a personajes. A mí me cambió mucho el chip. Estamos muy poco acostumbrados en España a lo mejor a escuelas muy cualificadas de creación pero sí es muy común en Londres, en Nueva York. La gente que hace teatro estudia teatro y la gente que hace danza, estudia danza y parece que la gente que escribe no debe estudiar nada. Pero yo estoy en desacuerdo totalmente. Hay un montón de tendencias narrativas nuevas, hay gente que está haciendo relatos con los videojuegos, se estudian cosas alucinantes. Un escritor sí debe estar al tanto de lo que se hace en el mundo, porque no te da tiempo a leerlo todo ni a estudiarlo todo.
No sé si como el tópico apunta, tú crees que el relato breve es en la actualidad un género menor o goza de buena salud en la actualidad.
N. L.- Bueno, nada más llegar a la editorial me dijeron "no vas a vender nada porque el relato no se vende". Es como la poesía. No es un género menor para nada. Nadie considera que Pepe Hierro sea un autor menor, pero sí es cierto que se vende menos.
"Amapola blanca, súbete al coche" es una historia de amor imposible entre un crítico musical maduro y una adolescente que se conocen en el Festival de Jazz de San Sebastián. Y cuenta, sobre todo, el viaje final de ambos hasta Laredo donde finaliza la aventura del viaje, pero también la aventura amorosa. Hay ahí, en el final del relato, un juego temporal que consiste en saber cómo será su vida a partir de ese momento, ¿no? Sé que es una pregunta que posiblemente te habrán hecho ya, pero ¿hay elementos claramente autobiográficos en tus relatos? Lo digo no por curiosidad de lectora (que también) sino por esa descripción tan sumamente detalla de personajes, situaciones, etc.
N. L. - Bueno, pues yo al principio decía a esto que no. Pero si escuchas a mi padre, a mi madre y a gente muy cercana de mi familia, ellos no hablan de los títulos de los relatos, sino que dicen: "El relato donde salgo yo", "El relato donde sales tú", "Sí, ese relato que es de tu padre...". Y bueno no es que sea una biografía ni muchísimo menos, pero sí me sucedía que el territorio donde me sentía cómoda para escribir, el escenario, era Santander, aunque yo llevo viviendo años en Madrid. Creo que sí que pasa que en las primeras obras, necesitas escribir sobre algo que conoces muy bien. Entonces si yo quería contar un padre, sí cogía rasgos del mío, físicos, porque estaba cómoda y decía "esto es un padre segurísimo porque lo he visto". Y no es que a mí me haya pasado todo lo que cuento en el libro, pero si hay un coche, suele ser un coche en el que yo he subido. Obviamente escribir no es contar tu vida porque si no, queda una cosa horrorosa.
En nuestra "RONDA DE EDITORIALES", Fernando Varela, editorial de Lengua de Trapo nos recomendó una próxima novedad de la editorial, "La patria de todos los vascos" de Iván Zaldua.
"Es una especie de fábula que juega con la parte irracional del nacionalismo. Es la historia de un profesor vasco que acepta una beca para dar clase en Estados Unidos sobre cultura y literatura vasca. A partir de ahí, çel se da cuenta de que la asignatura no termina de enganchar a los alumnos y decide empezar a inventarse parte de la historia vasca. Lo que empieza como un pequeño juego termina convirtiéndose en todo un juego con la realidad."
PUEDES ESCUCHAR LA SECCIÓN EN: http://www.cope.es/barcelona-audios-alternativa-27-09-09-33897
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20 Septiembre 2009

Esta semana iniciamos nueva temporada radiofónica, la quinta, y nuestra directora, Olga Ruiz, ha decidido que un año más la literatura debe tener un lugar importante en "La Alternativa". Algo que, personalmente, le agradezco. Y como a veces se nos quedan cosas en el tintero (nunca mejor dicho), hemos pensado crear este espacio paralelo en el que retomar algunos de los temas expuestos en nuestra sección de literatura, "De buena tinta".
Para comenzar la temporada nos decidimos por dos de los libros y autores que con más fuerza han irrumpido en el otoño literario. Se trata posiblemente de dos de los autores que más venden en la actualidad. Sin embargo, yo creo que el apelativo de "grandes nombres" de la literatura les queda un poco grande. Si digo "grandes nombres" no es por su calidad literaria -de la que yo dudaría notablemente- sino por la cantidad exagerada de millones de libros que venden en todo el mundo.
De antemano sabíamos que criticar negativamente a estos dos autores (más a una que al otro) iba a provocar la antipatía de algunos de nuestros oyentes a los que seguro les encantarán las obras de alguno de ellos, o incluso de los dos. Como siempre, intentamos que la critica se circunscriba únicamente en el ámbito literario, nunca desde el personal.
Comenzamos por Isabel Allende y "La isla bajo el mar". En esta obra cuenta la historia de una mulata, Zarité Sedella, que a los nueve años es vendida como esclava a una de las plantaciones de azúcar más importantes del Santo Domingo del S. XVIII, la actual Haití. Y efectivamente, el tema de fondo es la esclavitud.
Personalmente me parece un tema pasado de moda, un tema recurrente donde los haya. Ella, sin embargo, ha afirmado en su reciente visita a Madrid que la esclavitud está más de moda que nunca y que escribir este libro le ha supuesto un auténtico viaje al interior del alma. Es una novela que no sorprende, que es más de lo mismo. Es decir, que los fans estarán encantados y nosotros, los detractores, más cansados que nunca.
En el programa intenté resumir en tres puntos, las que para mí, son las limitaciones mayores de Isabel Allende:
-
En primer lugar, yo creo que siempre hay que desconfiar de los escritores que no leen o, peor aún, que sólo parecen leerse a ellos mismos. Y es que si es importante que un escritor sepa escribir, todavía es más importante que sepa leer. Pondremos un ejemplo: ante una opinión muy negativa de Harold Bloom -uno de los críticos más influyentes del mundo- que decía que Allende era una muy mala escritora que sólo reflejaba un determinado período y que luego todos se olvidarían de ella, Isabel Allende contestó diciendo que de Borges o de Cervantes también ahora sólo se acordaban cuatro gatos. Es decir, se atreve a compararse con dos colosos como Borges o Cervantes. Con este tipo de declaraciones algo banales se gana la antipatía de gran parte de la crítica y el mundo literario. Allende afirmó después que sus declaraciones se habían tergiversado. En cualquier caso, aquí os dejo cuatro links del año 2003 en los que hacen referencia a la polémica.
http://www.abc.es/hemeroteca/historico-03-09-2003/abc/Cultura/isabel-allende-presento-en-chile-su-libro-el-reino-del-dragon-de-oro_205249.html
http://www.icarito.cl/medio/articulo/0,0,3255_5700_39755205,00.html
http://www.escaner.cl/escaner55/gabrielli.html#2
(ISABEL ALLENDE: confesiones de una flautista encantada)
http://www.radio.uchile.cl/notas2.asp?idNota=9004
-
Por otro lado, casi todas sus obras beben de otras fuentes que éstas sí las ha leído. Porque novelas como "La ciudad de las bestias", "La casa de los espíritus" e incluso esta última "La isla bajo el mar" tienen un regusto muy sospechoso, realmente similar al realismo mágico de García Márquez, por ejemplo. Lo que quiere decir que no es, ni mucho menos, una escritora original. Ahora bien, de justicia es decir que posiblemente, "La Casa de los espíritus" es su obra cumbre, la mejor escrita, la que mejor definidos tiene a los personajes y la que puede llegar a destilar un estilo más personal.
- Por último, ella ha contribuido, bajo mi punto de vista, de una forma muy negativa al famoso debate de la literatura de género. Nadie pone en duda actualmente la importancia de la presencia de la mujer en el ámbito literario, pero tal y como afirmaron por ejemplo Elena Poniatowska o Angélica Gorodischer, escritoras como Isabel Allende lo único que hacen es crear imágenes todavía más estereotipadas de las mujeres convirtiéndolas únicamente en fenómenos comerciales. Nada que ver con auténticas escritoras que sí ofrecen una verdadera y personal mirada desde una perspectiva femenina: Virginia Wolf o Marguerite Duras, por ejemplo. Y sin duda, este nuevo personaje, Zarité, y la narración de su vida durante cuarenta años contribuyen nuevamente a crear estas redundantes imágenes de la mujer.
A Paulo Coelho tampoco quisimos dedicarle mucho tiempo. Porque si bien es cierto que Isabel Allende tiene muchas limitaciones y yo las he intenado argumentar, el caso de Coelho yo diría que es casi insalvable, que no tiene solución. Eso sí, Coelho vende todavía más que Allende. Cien millones de libros, ahí es nada.
Esta nueva obra, "El vencedor está solo", está ambientada en el Festival de Cine de Cannes. Y ocurre ahí como podía haber ocurrido en cualquier otro sitio. Porque nada en este libro tiene alguna justificación. Igor, un empresario ruso frustrado por una ruptura amorosa, decide acudir a Cannes donde está su expareja, con la intención de matar a cualquiera que se le ponga por delante para llamar así la atención de la mujer que ama. Tras este argumento tan peregrino se esconden once personajes, a cual de ellos más raro, más inverosímil, más previsible y peor construido.
Para mí, sin duda, lo peor de Coelho es que es un autor muy pesado, muy cansino. Sus obras están repletas de regresiones, de discursos vacíos y de lecciones de moral que se hacen tremendamente repetitivos. Cosas como por ejemplo, "Hoy, un peluquero de moda es comparable a Miguel Ángel cincelando el David" o "No hay nada más grande que el amor pero no se puede amar a nadie desde la posesión, porque estás perdido. Si te gusta una flor, ahí está la belleza, pero no puedes cortarla porque la condenas a la muerte eterna".
Aquí os dejo esta página dedicada exclusivamente a frases de Coelho para que juzguéis vosotros mismos.
http://www.proverbia.net/citasautor.asp?autor=233
En cuanto al estilo literario, utiliza fórmulas gramaticales similares a la de los niños de quinto de primaria: sujeto, verbo y predicado.
Este autor es, ante todo, un autor ingenuo en su concepción de la vida. Y sin embargo, ha sabido encontrar perfectamente su lugar dentro del panorama literario mundial dentro de la llamada literatura de autoayuda, de crecimiento personal o de superación con títulos tan conocidos como "El zahir", "El alquimista", "A orillas del río piedra me senté lloré".
En fin, lo mejor que puedo decir de la nueva novela de Coelho es que es fácil de leer y que se termina. Pero si lo mejor que puedes decir de un libro es "lo terminé", nuestro baremo de exigencia es bastante escaso. Siempre hay que exigirle más a un libro. Siempre.
Durante la sección, recibimos un par de llamadas. José nos comentó que no le gustaba demasiado Isabel Allende y que ya era hora que en medios generalistas se desmontaran mitos de tótems como Allende. También llamó Santiago, que aunque dedicó la mayor parte del tiempo a hacer juicios personales sobre mi critica de Allende, sí la defendió como buena opción para iniciarse en la literatura.
Como siempre, la polémica está abierta y esperamos vuestras opiniones.
Por último, Raquel Gisbert, editora de TEMAS DE HOY, nos recomendó una novedad: "Rojo pasión" de Paloma Sanz.
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