Esta semana iniciamos nueva temporada radiofónica, la quinta, y nuestra directora, Olga Ruiz, ha decidido que un año más la literatura debe tener un lugar importante en "La Alternativa". Algo que, personalmente, le agradezco. Y como a veces se nos quedan cosas en el tintero (nunca mejor dicho), hemos pensado crear este espacio paralelo en el que retomar algunos de los temas expuestos en nuestra sección de literatura, "De buena tinta".


 

Para comenzar la temporada nos decidimos por dos de los libros y autores que con más fuerza han irrumpido en el otoño literario. Se trata posiblemente de dos de los autores que más venden en la actualidad. Sin embargo, yo creo que el apelativo de "grandes nombres" de la literatura les queda un poco grande. Si digo "grandes nombres" no es por su calidad literaria -de la que yo dudaría notablemente- sino por la cantidad exagerada de millones de libros que venden en todo el mundo.

De antemano sabíamos que criticar negativamente a estos dos autores (más a una que al otro) iba a provocar la antipatía de algunos de nuestros oyentes a los que seguro les encantarán las obras de alguno de ellos, o incluso de los dos. Como siempre, intentamos que la critica se circunscriba únicamente en el ámbito literario, nunca desde el personal. 

Comenzamos por Isabel Allende y "La isla bajo el mar". En esta obra cuenta la historia de una mulata, Zarité Sedella, que a los nueve años es vendida como esclava a una de las plantaciones de azúcar más importantes del Santo Domingo del S. XVIII, la actual Haití. Y efectivamente, el tema de fondo es la esclavitud.

Personalmente me parece un tema pasado de moda, un tema recurrente donde los haya. Ella, sin embargo, ha afirmado en su reciente visita a Madrid que la esclavitud está más de moda que nunca y que escribir este libro le ha supuesto un auténtico viaje al interior del alma. Es una novela que no sorprende, que es más de lo mismo. Es decir, que los fans estarán encantados y nosotros, los detractores, más cansados que nunca.

En el programa intenté resumir en tres puntos, las que para mí, son las limitaciones mayores de Isabel Allende:

  • En primer lugar, yo creo que siempre hay que desconfiar de los escritores que no leen o, peor aún, que sólo parecen leerse a ellos mismos. Y es que si es importante que un escritor sepa escribir, todavía es más importante que sepa leer. Pondremos un ejemplo: ante una opinión muy negativa de Harold Bloom -uno de los críticos más influyentes del mundo- que decía que Allende era una muy mala escritora que sólo reflejaba un determinado período y que luego todos se olvidarían de ella, Isabel Allende contestó diciendo que de Borges o de Cervantes también ahora sólo se acordaban cuatro gatos. Es decir, se atreve a compararse con dos colosos como Borges o Cervantes. Con este tipo de declaraciones algo banales se gana la antipatía de gran parte de la crítica y el mundo literario. Allende afirmó después que sus declaraciones se habían tergiversado. En cualquier caso, aquí os dejo cuatro links del año 2003 en los que hacen referencia a la polémica.      

http://www.abc.es/hemeroteca/historico-03-09-2003/abc/Cultura/isabel-allende-presento-en-chile-su-libro-el-reino-del-dragon-de-oro_205249.html

http://www.icarito.cl/medio/articulo/0,0,3255_5700_39755205,00.html

http://www.escaner.cl/escaner55/gabrielli.html#2

(ISABEL ALLENDE: confesiones de una flautista encantada)

http://www.radio.uchile.cl/notas2.asp?idNota=9004

 

  • Por otro lado, casi todas sus obras beben de otras fuentes que éstas sí las ha leído. Porque novelas como "La ciudad de las bestias", "La casa de los espíritus" e incluso esta última "La isla bajo el mar" tienen un regusto muy sospechoso, realmente similar al realismo mágico de García Márquez, por ejemplo. Lo que quiere decir que no es, ni mucho menos, una escritora original. Ahora bien, de justicia es decir que posiblemente, "La Casa de los espíritus" es su obra cumbre, la mejor escrita, la que mejor definidos tiene a los personajes y la que puede llegar a destilar un estilo más personal.
  • Por último, ella ha contribuido, bajo mi punto de vista, de una forma muy negativa al famoso debate de la literatura de género. Nadie pone en duda actualmente la importancia de la presencia de la mujer en el ámbito literario, pero tal y como afirmaron por ejemplo Elena Poniatowska o Angélica Gorodischer, escritoras como Isabel Allende lo único que hacen es crear imágenes todavía más estereotipadas de las mujeres convirtiéndolas únicamente en fenómenos comerciales. Nada que ver con auténticas escritoras que sí ofrecen una verdadera y personal mirada desde una perspectiva femenina: Virginia Wolf o Marguerite Duras, por ejemplo. Y sin duda, este nuevo personaje, Zarité, y la narración de su vida durante cuarenta años contribuyen nuevamente a crear estas redundantes imágenes de la mujer.

  

A Paulo Coelho tampoco quisimos dedicarle mucho tiempo. Porque si bien es cierto que Isabel Allende tiene muchas limitaciones y yo las he intenado argumentar, el caso de Coelho yo diría que es casi insalvable, que no tiene solución. Eso sí, Coelho vende todavía más que Allende. Cien millones de libros, ahí es nada.

Esta nueva obra, "El vencedor está solo", está ambientada en el Festival de Cine de Cannes. Y ocurre ahí como podía haber ocurrido en cualquier otro sitio. Porque nada en este libro tiene alguna justificación. Igor, un empresario ruso frustrado por una ruptura amorosa, decide acudir a Cannes donde está su expareja, con la intención de matar a cualquiera que se le ponga por delante para llamar así la atención de la mujer que ama. Tras este argumento tan peregrino se esconden once personajes, a cual de ellos más raro, más inverosímil, más previsible y peor construido.

Para mí, sin duda, lo peor de Coelho es que es un autor muy pesado, muy cansino. Sus obras están repletas de regresiones, de discursos vacíos y de lecciones de moral que se hacen tremendamente repetitivos. Cosas como por ejemplo, "Hoy, un peluquero de moda es comparable a Miguel Ángel cincelando el David" o "No hay nada más grande que el amor pero no se puede amar a nadie desde la posesión, porque estás perdido. Si te gusta una flor, ahí está la belleza, pero no puedes cortarla porque la condenas a la muerte eterna". 

Aquí os dejo esta página dedicada exclusivamente a frases de Coelho para que juzguéis vosotros mismos.

http://www.proverbia.net/citasautor.asp?autor=233 

En cuanto al estilo literario, utiliza fórmulas gramaticales similares a la de los niños de quinto de primaria: sujeto, verbo y predicado.

Este autor es, ante todo, un autor ingenuo en su concepción de la vida. Y sin embargo, ha sabido encontrar perfectamente su lugar dentro del panorama literario mundial dentro de la llamada literatura de autoayuda, de crecimiento personal o de superación con títulos tan conocidos como "El zahir", "El alquimista", "A orillas del río piedra me senté lloré".

En fin, lo mejor que puedo decir de la nueva novela de Coelho es que es fácil de leer y que se termina. Pero si lo mejor que puedes decir de un libro es "lo terminé", nuestro baremo de exigencia es bastante escaso. Siempre hay que exigirle más a un libro. Siempre.

Durante la sección, recibimos un par de llamadas. José nos comentó que no le gustaba demasiado Isabel Allende y que ya era hora que en medios generalistas se desmontaran mitos de tótems como Allende. También llamó Santiago, que aunque dedicó la mayor parte del tiempo a hacer juicios personales sobre mi critica de Allende, sí la defendió como buena opción para iniciarse en la literatura.

Como siempre, la polémica está abierta y esperamos vuestras opiniones.


Por último, Raquel Gisbert, editora de TEMAS DE HOY, nos recomendó una novedad: "Rojo pasión" de Paloma Sanz.